La transición energética hacia fuentes renovables y sistemas más sostenibles se ha convertido a la minería en un actor clave en el desarrollo de tecnologías limpias. Materiales como el cobre, el litio y otros minerales estratégicos son esenciales para la electrificación, el almacenamiento de energía y la reducción de emisiones de carbono a nivel global.
El cobre es un material fundamental en la transición energética debido a su alta conductividad eléctrica. Se encuentra en redes de transmisión, motores eléctricos y sistemas de energía renovable como paneles solares y turbinas eólicas. Un vehículo eléctrico, por ejemplo, requiere hasta cuatro veces más cobre que un automóvil de combustión interna
Con el aumento de la demanda energética limpia, se espera que la necesidad de cobre crezca exponencialmente en los próximos años. Esto plantea el desafío de mejorar los procesos de extracción y reciclaje para garantizar un suministro sostenible.
El litio es el componente principal en la fabricación de baterías de iones de litio, utilizadas en vehículos eléctricos y almacenamiento de energía renovable. Su capacidad para almacenar grandes cantidades de energía con alta eficiencia lo ha convertido en un recurso indispensable en la lucha contra el cambio climático
Sin embargo, la extracción de litio enfrenta retos ambientales, como el alto consumo de agua en los salares. Para mitigar estos impactos, las empresas mineras están desarrollando tecnologías más eficientes y métodos de extracción directa que reducen la huella hídrica [ 3 ].
Además del cobre y el litio, otros minerales como el níquel, el cobalto y las tierras raras son esenciales para la fabricación de turbinas eólicas, paneles solares y celdas de combustible de hidrógeno. La creciente demanda de estos minerales requiere una estrategia minera responsable que equilibre la extracción con la sostenibilidad [ 4 ].
El reciclaje y la reutilización de estos materiales juegan un papel fundamental en la reducción del impacto ambiental. Se están implementando procesos para recuperar metales de baterías usadas y desechos electrónicos, minimizando la dependencia de la extracción minera [ 5 ].
A medida que aumenta la demanda de minerales estratégicos, la industria minera enfrenta el reto de reducir su impacto ambiental mediante:
La minería juega un papel indispensable en la transición hacia un futuro energético más limpio. Con innovaciones sostenibles y una planificación estratégica, puede ser un motor clave para el desarrollo de energías renovables y la reducción de la huella de carbono globa